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Técnicas y Consejos para Golfistas

Técnica del Putt 28. Confianza. Aceptación del riesgo (1)

17 Seminole

Para llegar a un alto nivel de golf, tienes que valorar y aceptar voluntariamente los riesgos que implica más de lo que valoras “no fallar“. Llámalo “jugar con coraje”, “jugar como si no te importara” o simplemente “creer en tus habilidades”. En el deporte, como en la vida, la fortuna favorece a los valientes. 

Piénsalo: la satisfacción y recompensa por jugar a mejor nivel en comparación con simplemente “jugar como siempre” bien es muy desproporcionada en el golf; debes aceptar el riesgo de intentarlo y aceptar el fracaso como algo natural de tu intento de ser mejor jugador. 

Para tratar este tema con los jugadores jóvenes cuyos padres generalmente les dicen que “juega a lo seguro“, les hago la siguiente pregunta (delante de sus padres, si es posible). “¿Hay alguna vez que hayas querido tripatear?” La respuesta normal es una mirada burlona y un firme “no”, pero la pregunta tiene trampa. La verdad es que si no sufres un tripateo ocasional, entonces no estás jugando lo suficientemente agresivo como para hacer un solo putt a menudo, y se necesita más que un putt ocasional para diferenciarse del gran grupo. Hacer un putt debe ser algo que ocurra regularmente.

Para aquellos que todavía no lo entienden bien, respondan a esta pregunta: un jugador de la Real está jugando un derbi y termina el partido sin haber hecho una sola falta, ¿ha hecho una buena defensa? Obviamente, hacer faltas al otro equipo, de entrada no es bueno, pero desde la perspectiva de la lucha por la victoria, es una parte necesaria para ganar. Un jugador que juega un partido completo sin faltas no juega lo suficientemente agresivo como para maximizar su efecto en el resultado. Obviamente hay una zona más dulce para jugar sin agresividad, pero rara vez está ocupada por el tímido.

El jugador del PGA Tour, Brad Faxon, uno de los mejores putters de la era moderna, me dijo una vez que durante sus mejores recorridos de putt, se daba cuenta de que terminaría los 18 hoyos sin dejar dada ni una sola bola. Esencialmente, pateaba cada bola tan firme que si no entraba (lo cual le pasaba un montón de veces), pasaba el hoyo lo suficiente como para que tuviera que marcar su bola antes de terminar. Este comentario no tiene que ver con el ritmo óptimo para rodar la bola, sino más bien con un testimonio de la mentalidad de un gran pateador. 

Los pateadores de élite saben que hay que estar dispuesto a perder, -y saben que hay que sentirse bien cuando eso ocurra-, para poder ganar.

EL SEMÁFORO APLICADO AL PUTT

Sé audaz, no temerario. Ciertos putts merecen más precaución que otros. Te sugiero que clasifiques los putts como un semáforo: “verde” para tirarlo sin más (la mayoría de los putts), “amarillo” para precaución (por ejemplo, putts con caída y cuesta abajo) y “rojo” para simplemente acercar la bola al hoyo (ya sabes cuál es la situación cuando ves el putt). Un putt de luz roja y tu posterior decisión de ir a lo seguro es un reflejo de tu prudencia, no del miedo.

Dejando a un lado la prudencia, la forma más fácil de reducir el número de putts que te lleva completar un recorrido es tirar más putts de aproximación de zonas de luz verde que de zonas amarillas o rojas, incluso si eso implica apuntar los golpes de aproach lejos de la bandera. Yo llamo a eso “posición de calidad”, y también se aplica al putt. 

EL % DE PUTTS DE 6 PIES EMBOCADOS

Un estudio rápido de porcentajes de emboque de putts estándar te ayudará a ver la luz. Supongamos que metes un porcentaje promedio de putts de 6 pies (entre 1,5 y 2 metros) del 50% en el transcurso de un añoEso no quiere decir que tengas un 50% de posibilidades de meter un putt de 6 pies que vayas a tirar. Algunos putts son más fáciles que otros; por ejemplo, probablemente meterás más putts cuesta arriba de seis pies que los que sean cuesta abajo, o que tengan una caída más grande. 

La tabla que figura a continuación es una ilustración genérica para un jugador de golf a nivel de club, y muestra los porcentajes de putts embocados de 6 pies en un green moderadamente rápido y con una pendiente significativa.

Todos los putts no son iguales, ni siquiera los que se tiran desde la misma distancia. Cuanto mayor es la caída o la cuesta abajo, menor es la probabilidad de meter el putt. A partir de la ilustración, es fácil ver que los putts cuesta abajo y con caída requieren un juicio y habilidad más experto para intentar emparejar la línea y la velocidad, lo que reduce el porcentaje de putts embocados. Además, los putts cuesta abajo que ruedan lentamente a través de un green lleno de baches son mucho menos propensos a mantenerse en su línea.

Por esta razón, cuando te enfrentas a una ubicación del hoyo en pendiente, sería prudente valorar la “posición de calidad” cuando juegues un golpe de wedge, de búnker, putt largo o un aproach corto al green. 

En el video puedes verlo más claro

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